La historia de la casa
En 1912 un escribano joven levantó en la Calle San Martín una casa con estudio adelante y vivienda atrás. La familia Castellanos Videla la habitó cuatro generaciones. Esto consta en autos.
Una familia de escribanos
Aurelio Castellanos Videla obtuvo su título de escribano público en 1907 y compró el terreno de la Calle San Martín cinco años después. Contrató al maestro mayor de obras Pietro Bonfante, uno de los tantos constructores italianos que levantaron la Mendoza posterior al terremoto de 1861, para una casa de muros anchos, techos altos y patio central.
Su hijo Ernesto sumó la planta alta y la biblioteca en 1927; su nieta Lucrecia, la primera abogada de la familia, convirtió la sala de escrituras en un pequeño tribunal de arbitraje, con estrado y bancos corridos: la actual Sala de Audiencias. El último protocolo se selló en 2001. Desde entonces la casa quedó cerrada, con los libros adentro.

Sumario del expediente
- 1907Aurelio Castellanos Videla recibe su título de escribano público en Mendoza.
- 1912Se inaugura la casa de la Calle San Martín: estudio notarial al frente, vivienda familiar al fondo.
- 1927Ernesto Castellanos suma la planta alta y la biblioteca de derecho, que llegó a reunir 1.900 tomos.
- 1985El sismo de enero afecta la ciudad; la casa, de muros anchos, sufre daños menores y se refuerza.
- 2001Se cierra el último protocolo y el estudio deja de funcionar.
- 2016Lucía y Tomás Ibarra Castellanos, bisnietos de Aurelio, deciden convertir la casa en hotel.
- 2019Tras tres años de obra dirigida por un estudio mendocino, abre Casa Escribanía 1912.
Lo que se salvó, lo que se sumó


Se mantuvieron los pisos de pinotea, los cielorrasos con molduras y las puertas de cedro; se reemplazó la instalación eléctrica y se sumó refuerzo sismorresistente sin tocar la fachada. Del estudio conservamos mostradores, sellos, lacres y algunos libros de actas, que pueden verse en las vitrinas de la Biblioteca.
Conocer las habitaciones